Al momento de terminar este trabajo vi las noticias en que se
denunciaba la detención y desaparición de dos personas en el Estado
de Oaxaca el 25 de mayo del 2007. Sus nombres: Edmundo
Reyes Amaya y Raymundo Cruz Sánchez acusados de pertenecer al
Ejercito Popular Revolucionario (EPR) y me cimbró y me taladró el cerebro
el recuerdo de tanto daño que había causado esa fiera salvaje
tiempo atrás, y esa noticia me hizo despertar de ese letargo y volver a
la realidad de que el monstruo todavía sigue ahí vivo, al acecho, con
el mismo método, y el mismo sistema de negar la detención a los
familiares que desesperados los buscan, pero ya jamás aparecen.
El gobierno mexicano tiene que rendir cuentas de estos ciudadanos
y hacer que aparezcan con vida, y si tienen algún problema
jurídico que sean consignados a las autoridades, pero que no dispongan
de su vida. No se vale el lenguaje del engaño, de la doble
moral, el pueblo es noble y creo que el gobierno ha ido demasiado
lejos en la agresión especialmente contra los más desamparados.
Espero que cuando circule este libro ya estén esas dos familias tranquilas
con su ser querido.
El gobierno mexicano tiene que entender que hay otras formas
de vida más civilizada y que hay que seguir construyendo cimentados
en un sistema de progreso social, cultural, económico, político
y entender que este modelo económico que nos hizo perder
soberanía ya caducó.
Guadalajara, Jalisco, México. Verano 2007.
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